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AGUILAR OCTAMIZER DLX PEDAL OCTAVADOR BAJO
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AGUILAR OCTAMIZER DLX PEDAL OCTAVADOR BAJO

AGUILAR OCTAMIZER DLX PEDAL OCTAVADOR BAJO

AGUILAR OCTAMIZER DLX. Pedal octavador para bajo que mezcla el tono musical del Octamizer original con voces de octava ampliadas.

Un octavador para bajo con más rango creativo y mejor control en directo

El Aguilar Octamizer DLX es un pedal octavador para bajo diseñado para ofrecer una respuesta musical, estable y claramente enfocada al instrumento. Parte del carácter que hizo conocido al Octamizer original, pero lo lleva a un terreno más amplio gracias a la incorporación de nuevas voces, un comportamiento de seguimiento más avanzado y una forma de trabajo pensada para cambiar de sonido con rapidez en ensayo, estudio o escenario.

Para el bajista que busca desde un refuerzo grave sutil hasta texturas más sintéticas y expresivas, este modelo destaca por combinar profundidad, definición y una sensación de toque natural. No es solo un pedal de suboctava: también abre la puerta a timbres más complejos, capas armónicas y sonidos con más presencia en mezcla, manteniendo un enfoque claramente orientado al bajo eléctrico.

El carácter del Octamizer original, ahora con voces ampliadas

Uno de los grandes atractivos del Octamizer DLX es que conserva la musicalidad del circuito original y la expande con nuevas posibilidades sonoras. Aguilar incorpora varios modos para la sección de octava inferior y añade una octava superior dedicada, lo que permite pasar de sonidos redondos y profundos a texturas más agresivas, abiertas o cercanas al universo synth sin perder el enfoque de un pedal pensado para bajo.

Esta ampliación de voces lo convierte en una herramienta muy flexible para funk, pop, rock alternativo, electrónica, gospel o fusión. Puede utilizarse para reforzar líneas de bajo con más cuerpo, generar una sensación más masiva en riffs monofónicos o explorar registros armónicos que ayuden a que el instrumento ocupe otro espacio en el arreglo. Esa combinación entre subgrave, ataque y contenido armónico es precisamente lo que hace que el pedal resulte atractivo tanto para líneas discretas como para sonidos más protagonistas.

Control inmediato con tres footswitches y combinaciones al vuelo

Aguilar ha planteado este pedal con una filosofía muy clara: que el bajista pueda cambiar de función sin detenerse a reajustar continuamente los controles. Por eso el Octamizer DLX incorpora tres pulsadores independientes, pensados para activar y combinar voces de forma inmediata. En la práctica, esto facilita mucho el trabajo en directo, donde la rapidez para entrar y salir de un efecto puede ser tan importante como el sonido en sí.

Este sistema permite construir capas con más naturalidad y pasar de un refuerzo sutil a un sonido mucho más grande con un solo gesto. Para muchos músicos, esa inmediatez es clave cuando se trabaja con partes que exigen cambios rápidos entre secciones, grooves más profundos, pasajes con aire de sinte o líneas que necesitan destacar sin perder solidez en la base rítmica. El resultado es una experiencia más intuitiva y funcional bajo el pie.

Tracking más preciso para una respuesta estable y musical

Otro de los puntos fuertes del Aguilar Octamizer DLX es la mejora en el tracking, es decir, en la capacidad del pedal para seguir con precisión lo que toca el bajista. Aguilar destaca un comportamiento más rápido y estable en todo el rango del instrumento, algo especialmente importante en un octavador, donde la sensación de inmediatez y la afinación percibida marcan gran parte de la experiencia de uso.

Esta respuesta más refinada ayuda a que el efecto se sienta más natural, incluso cuando se apilan varias voces o se trabaja con dinámicas distintas. También es una ventaja para quienes utilizan bajos de rango extendido o buscan una sensación más firme en registros graves. En lugar de dar una respuesta torpe o difusa, el pedal está pensado para mantener claridad, pegada y control, algo muy valioso tanto en contextos modernos como en configuraciones más clásicas.

Un pedal pensado para bajistas que quieren ir más allá de la suboctava básica

El Octamizer DLX para bajo encaja especialmente bien en setups donde el efecto de octava no se usa como simple adorno, sino como una parte real del lenguaje sonoro. Puede ser una opción muy interesante para bajistas que necesitan ampliar recursos tímbricos sin renunciar a una base sólida, ya sea para crear líneas con aire analógico, reforzar riffs, generar capas armónicas o acercarse a sonidos tipo órgano y sintetizador desde un pedal compacto.

En conjunto, este modelo se presenta como una evolución clara dentro de los pedales octavadores para bajo: más flexible que una opción tradicional, más preparado para el escenario y con un comportamiento afinado para el instrumento. Si lo que se busca es un octavador con personalidad, control inmediato y capacidad para moverse entre sonidos gruesos, definidos y creativos, el Aguilar Octamizer DLX ofrece una propuesta especialmente completa.

Características Aguilar Octamizer DLX:

  • Varios modeos de filtro de octava baja y alta
  • Tres pulsadores para apilar voces
$139.70

Original: $399.14

-65%
AGUILAR OCTAMIZER DLX PEDAL OCTAVADOR BAJO

$399.14

$139.70

AGUILAR OCTAMIZER DLX PEDAL OCTAVADOR BAJO

AGUILAR OCTAMIZER DLX. Pedal octavador para bajo que mezcla el tono musical del Octamizer original con voces de octava ampliadas.

Un octavador para bajo con más rango creativo y mejor control en directo

El Aguilar Octamizer DLX es un pedal octavador para bajo diseñado para ofrecer una respuesta musical, estable y claramente enfocada al instrumento. Parte del carácter que hizo conocido al Octamizer original, pero lo lleva a un terreno más amplio gracias a la incorporación de nuevas voces, un comportamiento de seguimiento más avanzado y una forma de trabajo pensada para cambiar de sonido con rapidez en ensayo, estudio o escenario.

Para el bajista que busca desde un refuerzo grave sutil hasta texturas más sintéticas y expresivas, este modelo destaca por combinar profundidad, definición y una sensación de toque natural. No es solo un pedal de suboctava: también abre la puerta a timbres más complejos, capas armónicas y sonidos con más presencia en mezcla, manteniendo un enfoque claramente orientado al bajo eléctrico.

El carácter del Octamizer original, ahora con voces ampliadas

Uno de los grandes atractivos del Octamizer DLX es que conserva la musicalidad del circuito original y la expande con nuevas posibilidades sonoras. Aguilar incorpora varios modos para la sección de octava inferior y añade una octava superior dedicada, lo que permite pasar de sonidos redondos y profundos a texturas más agresivas, abiertas o cercanas al universo synth sin perder el enfoque de un pedal pensado para bajo.

Esta ampliación de voces lo convierte en una herramienta muy flexible para funk, pop, rock alternativo, electrónica, gospel o fusión. Puede utilizarse para reforzar líneas de bajo con más cuerpo, generar una sensación más masiva en riffs monofónicos o explorar registros armónicos que ayuden a que el instrumento ocupe otro espacio en el arreglo. Esa combinación entre subgrave, ataque y contenido armónico es precisamente lo que hace que el pedal resulte atractivo tanto para líneas discretas como para sonidos más protagonistas.

Control inmediato con tres footswitches y combinaciones al vuelo

Aguilar ha planteado este pedal con una filosofía muy clara: que el bajista pueda cambiar de función sin detenerse a reajustar continuamente los controles. Por eso el Octamizer DLX incorpora tres pulsadores independientes, pensados para activar y combinar voces de forma inmediata. En la práctica, esto facilita mucho el trabajo en directo, donde la rapidez para entrar y salir de un efecto puede ser tan importante como el sonido en sí.

Este sistema permite construir capas con más naturalidad y pasar de un refuerzo sutil a un sonido mucho más grande con un solo gesto. Para muchos músicos, esa inmediatez es clave cuando se trabaja con partes que exigen cambios rápidos entre secciones, grooves más profundos, pasajes con aire de sinte o líneas que necesitan destacar sin perder solidez en la base rítmica. El resultado es una experiencia más intuitiva y funcional bajo el pie.

Tracking más preciso para una respuesta estable y musical

Otro de los puntos fuertes del Aguilar Octamizer DLX es la mejora en el tracking, es decir, en la capacidad del pedal para seguir con precisión lo que toca el bajista. Aguilar destaca un comportamiento más rápido y estable en todo el rango del instrumento, algo especialmente importante en un octavador, donde la sensación de inmediatez y la afinación percibida marcan gran parte de la experiencia de uso.

Esta respuesta más refinada ayuda a que el efecto se sienta más natural, incluso cuando se apilan varias voces o se trabaja con dinámicas distintas. También es una ventaja para quienes utilizan bajos de rango extendido o buscan una sensación más firme en registros graves. En lugar de dar una respuesta torpe o difusa, el pedal está pensado para mantener claridad, pegada y control, algo muy valioso tanto en contextos modernos como en configuraciones más clásicas.

Un pedal pensado para bajistas que quieren ir más allá de la suboctava básica

El Octamizer DLX para bajo encaja especialmente bien en setups donde el efecto de octava no se usa como simple adorno, sino como una parte real del lenguaje sonoro. Puede ser una opción muy interesante para bajistas que necesitan ampliar recursos tímbricos sin renunciar a una base sólida, ya sea para crear líneas con aire analógico, reforzar riffs, generar capas armónicas o acercarse a sonidos tipo órgano y sintetizador desde un pedal compacto.

En conjunto, este modelo se presenta como una evolución clara dentro de los pedales octavadores para bajo: más flexible que una opción tradicional, más preparado para el escenario y con un comportamiento afinado para el instrumento. Si lo que se busca es un octavador con personalidad, control inmediato y capacidad para moverse entre sonidos gruesos, definidos y creativos, el Aguilar Octamizer DLX ofrece una propuesta especialmente completa.

Características Aguilar Octamizer DLX:

  • Varios modeos de filtro de octava baja y alta
  • Tres pulsadores para apilar voces

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AGUILAR OCTAMIZER DLX. Pedal octavador para bajo que mezcla el tono musical del Octamizer original con voces de octava ampliadas.

Un octavador para bajo con más rango creativo y mejor control en directo

El Aguilar Octamizer DLX es un pedal octavador para bajo diseñado para ofrecer una respuesta musical, estable y claramente enfocada al instrumento. Parte del carácter que hizo conocido al Octamizer original, pero lo lleva a un terreno más amplio gracias a la incorporación de nuevas voces, un comportamiento de seguimiento más avanzado y una forma de trabajo pensada para cambiar de sonido con rapidez en ensayo, estudio o escenario.

Para el bajista que busca desde un refuerzo grave sutil hasta texturas más sintéticas y expresivas, este modelo destaca por combinar profundidad, definición y una sensación de toque natural. No es solo un pedal de suboctava: también abre la puerta a timbres más complejos, capas armónicas y sonidos con más presencia en mezcla, manteniendo un enfoque claramente orientado al bajo eléctrico.

El carácter del Octamizer original, ahora con voces ampliadas

Uno de los grandes atractivos del Octamizer DLX es que conserva la musicalidad del circuito original y la expande con nuevas posibilidades sonoras. Aguilar incorpora varios modos para la sección de octava inferior y añade una octava superior dedicada, lo que permite pasar de sonidos redondos y profundos a texturas más agresivas, abiertas o cercanas al universo synth sin perder el enfoque de un pedal pensado para bajo.

Esta ampliación de voces lo convierte en una herramienta muy flexible para funk, pop, rock alternativo, electrónica, gospel o fusión. Puede utilizarse para reforzar líneas de bajo con más cuerpo, generar una sensación más masiva en riffs monofónicos o explorar registros armónicos que ayuden a que el instrumento ocupe otro espacio en el arreglo. Esa combinación entre subgrave, ataque y contenido armónico es precisamente lo que hace que el pedal resulte atractivo tanto para líneas discretas como para sonidos más protagonistas.

Control inmediato con tres footswitches y combinaciones al vuelo

Aguilar ha planteado este pedal con una filosofía muy clara: que el bajista pueda cambiar de función sin detenerse a reajustar continuamente los controles. Por eso el Octamizer DLX incorpora tres pulsadores independientes, pensados para activar y combinar voces de forma inmediata. En la práctica, esto facilita mucho el trabajo en directo, donde la rapidez para entrar y salir de un efecto puede ser tan importante como el sonido en sí.

Este sistema permite construir capas con más naturalidad y pasar de un refuerzo sutil a un sonido mucho más grande con un solo gesto. Para muchos músicos, esa inmediatez es clave cuando se trabaja con partes que exigen cambios rápidos entre secciones, grooves más profundos, pasajes con aire de sinte o líneas que necesitan destacar sin perder solidez en la base rítmica. El resultado es una experiencia más intuitiva y funcional bajo el pie.

Tracking más preciso para una respuesta estable y musical

Otro de los puntos fuertes del Aguilar Octamizer DLX es la mejora en el tracking, es decir, en la capacidad del pedal para seguir con precisión lo que toca el bajista. Aguilar destaca un comportamiento más rápido y estable en todo el rango del instrumento, algo especialmente importante en un octavador, donde la sensación de inmediatez y la afinación percibida marcan gran parte de la experiencia de uso.

Esta respuesta más refinada ayuda a que el efecto se sienta más natural, incluso cuando se apilan varias voces o se trabaja con dinámicas distintas. También es una ventaja para quienes utilizan bajos de rango extendido o buscan una sensación más firme en registros graves. En lugar de dar una respuesta torpe o difusa, el pedal está pensado para mantener claridad, pegada y control, algo muy valioso tanto en contextos modernos como en configuraciones más clásicas.

Un pedal pensado para bajistas que quieren ir más allá de la suboctava básica

El Octamizer DLX para bajo encaja especialmente bien en setups donde el efecto de octava no se usa como simple adorno, sino como una parte real del lenguaje sonoro. Puede ser una opción muy interesante para bajistas que necesitan ampliar recursos tímbricos sin renunciar a una base sólida, ya sea para crear líneas con aire analógico, reforzar riffs, generar capas armónicas o acercarse a sonidos tipo órgano y sintetizador desde un pedal compacto.

En conjunto, este modelo se presenta como una evolución clara dentro de los pedales octavadores para bajo: más flexible que una opción tradicional, más preparado para el escenario y con un comportamiento afinado para el instrumento. Si lo que se busca es un octavador con personalidad, control inmediato y capacidad para moverse entre sonidos gruesos, definidos y creativos, el Aguilar Octamizer DLX ofrece una propuesta especialmente completa.

Características Aguilar Octamizer DLX:

  • Varios modeos de filtro de octava baja y alta
  • Tres pulsadores para apilar voces