✨ ¡Novedades recién llegadas!Explorar
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ
HomeTienda

DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ

DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ

DREADBOX DISORDER. Pedal de fuzz agresivo con filtro auto-oscilantes para tener sonidos de fuzz oscilantes basado en el Gated Fuzz con un amplio rango de tono.

Un fuzz analógico pensado para sonidos con carácter y mucha personalidad

El Dreadbox Disorder es un pedal fuzz analógico diseñado para quienes buscan una saturación menos previsible y mucho más expresiva que la de un fuzz convencional. Su planteamiento combina agresividad, textura y movimiento, de modo que no se limita a engordar la señal, sino que transforma de forma muy clara la respuesta del instrumento.

Desde los primeros ajustes se percibe como un pedal orientado a músicos que quieren explorar terrenos más amplios, desde riffs ásperos y secos hasta sonidos más inestables, resonantes y casi sintéticos. Por eso resulta especialmente atractivo para guitarristas, bajistas y usuarios de sintetizadores que quieren añadir un punto de caos controlado a su sonido.

Un circuito que mezcla fuzz con compuerta y una respuesta muy viva

Uno de los rasgos más llamativos del Dreadbox Disorder pedal fuzz es su enfoque como gated fuzz, con una respuesta cortante, agresiva y muy rica en matices cuando se interactúa con la dinámica de la interpretación. Esta compuerta aporta una sensación más seca y definida en determinadas configuraciones, algo muy útil para riffs con mucha pegada o líneas que necesitan destacar con un grano más roto y expresivo.

Al mismo tiempo, el pedal no se queda encerrado en una sola voz. Su comportamiento permite moverse entre saturaciones más gruesas y densas o perfiles más afilados y extremos, lo que le da bastante juego dentro de estilos como rock alternativo, stoner, garage, psicodelia o propuestas más experimentales donde el fuzz tiene un papel protagonista.

Filtro autooscilante para llevar el fuzz mucho más allá de lo habitual

La gran diferencia de este modelo frente a muchos pedales de fuzz está en su filtro autooscilante, capaz de trabajar en modo pasa-bajo o pasa-alto. Esta sección no solo modifica el color general del sonido, sino que introduce un comportamiento mucho más expresivo, con barridos y resonancias que pueden convertir una textura de fuzz en algo claramente más salvaje, dinámico y personal.

En un contexto de guitarra eléctrica, esto permite pasar de sonidos con bastante cuerpo a respuestas más incisivas y cortantes, mientras que en bajo o sintetizador abre la puerta a timbres con mucho movimiento y una presencia muy marcada. Es un enfoque muy interesante para quien quiere un fuzz con filtro y no simplemente una saturación gruesa más dentro del pedalboard.

Seguidor de envolvente y conexión CV para un uso más creativo

El Disorder también incorpora un filtro envolvente, lo que añade una reacción más orgánica a la señal en función de cómo se toca. Esta parte del diseño aporta un punto muy musical y expresivo, ya que el efecto no responde siempre igual, sino que cambia con la intensidad del ataque y con la manera de frasear. Eso lo hace especialmente atractivo para músicos que quieren un pedal con sensación viva y no solo con una textura fija.

A esto se suman dos puntos de patch para CV, pensados para interactuar con dispositivos modulares o configuraciones más abiertas. Gracias a ello, el pedal encaja especialmente bien no solo en setups de guitarra, sino también en entornos de sintetizador y experimentación sonora. Es un detalle poco habitual en esta categoría y uno de los factores que más amplían su potencial creativo.

Una opción muy interesante para guitarra, bajo y sintetizadores

El Dreadbox Disorder está planteado para trabajar con distintos tipos de señal, algo que se nota en su versatilidad real de uso. Puede aportar una respuesta muy potente en guitarra eléctrica, conservar pegada y graves con bajo eléctrico, o generar texturas especialmente sugerentes cuando se utiliza con sintetizadores y secuencias. Esa amplitud de aplicaciones lo convierte en una herramienta útil tanto en directo como en estudio.

Si buscas un pedal fuzz para guitarra con una personalidad fuerte, un filtro resonante poco común y recursos que lo acercan a terrenos experimentales sin perder utilidad musical, este modelo ofrece una propuesta muy completa. El Dreadbox Disorder pedal fuzz no está pensado para sonar neutro, sino para aportar carácter, tensión y un enfoque sonoro claramente distintivo dentro de cualquier configuración.

Características Dreadbox Disorder:

  • Filtro fuzz totalmente analógico
  • Controles de filtro, fuzz, reson, nivel y selector +/-
  • Filtro avanzado oscilante pasa-alto o pasa-bajo
  • Gran respuesta de graves en bajos eléctricos
  • Filtro pasa-alto chillón para guitarras eléctricas
  • Filtro envolvente expresivo con dos puntos patch para interactuar con dispositivos modulares o CV
  • Mezcla entre señales ajustable
  • Potenciómetro de recorte interno para ajustar la ganancia de entrada
  • Buffered bypass Silent CMOS
  • Alimentación: Pedal de 9V DC, no incluido
$55.22

Original: $157.77

-65%
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ

$157.77

$55.22

Más imágenes

DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 2
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 3
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 4
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 5
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 6
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 7
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 8
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 9
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 10
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 11
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 12
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 13
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ - Image 14

DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ

DREADBOX DISORDER. Pedal de fuzz agresivo con filtro auto-oscilantes para tener sonidos de fuzz oscilantes basado en el Gated Fuzz con un amplio rango de tono.

Un fuzz analógico pensado para sonidos con carácter y mucha personalidad

El Dreadbox Disorder es un pedal fuzz analógico diseñado para quienes buscan una saturación menos previsible y mucho más expresiva que la de un fuzz convencional. Su planteamiento combina agresividad, textura y movimiento, de modo que no se limita a engordar la señal, sino que transforma de forma muy clara la respuesta del instrumento.

Desde los primeros ajustes se percibe como un pedal orientado a músicos que quieren explorar terrenos más amplios, desde riffs ásperos y secos hasta sonidos más inestables, resonantes y casi sintéticos. Por eso resulta especialmente atractivo para guitarristas, bajistas y usuarios de sintetizadores que quieren añadir un punto de caos controlado a su sonido.

Un circuito que mezcla fuzz con compuerta y una respuesta muy viva

Uno de los rasgos más llamativos del Dreadbox Disorder pedal fuzz es su enfoque como gated fuzz, con una respuesta cortante, agresiva y muy rica en matices cuando se interactúa con la dinámica de la interpretación. Esta compuerta aporta una sensación más seca y definida en determinadas configuraciones, algo muy útil para riffs con mucha pegada o líneas que necesitan destacar con un grano más roto y expresivo.

Al mismo tiempo, el pedal no se queda encerrado en una sola voz. Su comportamiento permite moverse entre saturaciones más gruesas y densas o perfiles más afilados y extremos, lo que le da bastante juego dentro de estilos como rock alternativo, stoner, garage, psicodelia o propuestas más experimentales donde el fuzz tiene un papel protagonista.

Filtro autooscilante para llevar el fuzz mucho más allá de lo habitual

La gran diferencia de este modelo frente a muchos pedales de fuzz está en su filtro autooscilante, capaz de trabajar en modo pasa-bajo o pasa-alto. Esta sección no solo modifica el color general del sonido, sino que introduce un comportamiento mucho más expresivo, con barridos y resonancias que pueden convertir una textura de fuzz en algo claramente más salvaje, dinámico y personal.

En un contexto de guitarra eléctrica, esto permite pasar de sonidos con bastante cuerpo a respuestas más incisivas y cortantes, mientras que en bajo o sintetizador abre la puerta a timbres con mucho movimiento y una presencia muy marcada. Es un enfoque muy interesante para quien quiere un fuzz con filtro y no simplemente una saturación gruesa más dentro del pedalboard.

Seguidor de envolvente y conexión CV para un uso más creativo

El Disorder también incorpora un filtro envolvente, lo que añade una reacción más orgánica a la señal en función de cómo se toca. Esta parte del diseño aporta un punto muy musical y expresivo, ya que el efecto no responde siempre igual, sino que cambia con la intensidad del ataque y con la manera de frasear. Eso lo hace especialmente atractivo para músicos que quieren un pedal con sensación viva y no solo con una textura fija.

A esto se suman dos puntos de patch para CV, pensados para interactuar con dispositivos modulares o configuraciones más abiertas. Gracias a ello, el pedal encaja especialmente bien no solo en setups de guitarra, sino también en entornos de sintetizador y experimentación sonora. Es un detalle poco habitual en esta categoría y uno de los factores que más amplían su potencial creativo.

Una opción muy interesante para guitarra, bajo y sintetizadores

El Dreadbox Disorder está planteado para trabajar con distintos tipos de señal, algo que se nota en su versatilidad real de uso. Puede aportar una respuesta muy potente en guitarra eléctrica, conservar pegada y graves con bajo eléctrico, o generar texturas especialmente sugerentes cuando se utiliza con sintetizadores y secuencias. Esa amplitud de aplicaciones lo convierte en una herramienta útil tanto en directo como en estudio.

Si buscas un pedal fuzz para guitarra con una personalidad fuerte, un filtro resonante poco común y recursos que lo acercan a terrenos experimentales sin perder utilidad musical, este modelo ofrece una propuesta muy completa. El Dreadbox Disorder pedal fuzz no está pensado para sonar neutro, sino para aportar carácter, tensión y un enfoque sonoro claramente distintivo dentro de cualquier configuración.

Características Dreadbox Disorder:

  • Filtro fuzz totalmente analógico
  • Controles de filtro, fuzz, reson, nivel y selector +/-
  • Filtro avanzado oscilante pasa-alto o pasa-bajo
  • Gran respuesta de graves en bajos eléctricos
  • Filtro pasa-alto chillón para guitarras eléctricas
  • Filtro envolvente expresivo con dos puntos patch para interactuar con dispositivos modulares o CV
  • Mezcla entre señales ajustable
  • Potenciómetro de recorte interno para ajustar la ganancia de entrada
  • Buffered bypass Silent CMOS
  • Alimentación: Pedal de 9V DC, no incluido

Información del producto

Envío y devoluciones

Description

DREADBOX DISORDER. Pedal de fuzz agresivo con filtro auto-oscilantes para tener sonidos de fuzz oscilantes basado en el Gated Fuzz con un amplio rango de tono.

Un fuzz analógico pensado para sonidos con carácter y mucha personalidad

El Dreadbox Disorder es un pedal fuzz analógico diseñado para quienes buscan una saturación menos previsible y mucho más expresiva que la de un fuzz convencional. Su planteamiento combina agresividad, textura y movimiento, de modo que no se limita a engordar la señal, sino que transforma de forma muy clara la respuesta del instrumento.

Desde los primeros ajustes se percibe como un pedal orientado a músicos que quieren explorar terrenos más amplios, desde riffs ásperos y secos hasta sonidos más inestables, resonantes y casi sintéticos. Por eso resulta especialmente atractivo para guitarristas, bajistas y usuarios de sintetizadores que quieren añadir un punto de caos controlado a su sonido.

Un circuito que mezcla fuzz con compuerta y una respuesta muy viva

Uno de los rasgos más llamativos del Dreadbox Disorder pedal fuzz es su enfoque como gated fuzz, con una respuesta cortante, agresiva y muy rica en matices cuando se interactúa con la dinámica de la interpretación. Esta compuerta aporta una sensación más seca y definida en determinadas configuraciones, algo muy útil para riffs con mucha pegada o líneas que necesitan destacar con un grano más roto y expresivo.

Al mismo tiempo, el pedal no se queda encerrado en una sola voz. Su comportamiento permite moverse entre saturaciones más gruesas y densas o perfiles más afilados y extremos, lo que le da bastante juego dentro de estilos como rock alternativo, stoner, garage, psicodelia o propuestas más experimentales donde el fuzz tiene un papel protagonista.

Filtro autooscilante para llevar el fuzz mucho más allá de lo habitual

La gran diferencia de este modelo frente a muchos pedales de fuzz está en su filtro autooscilante, capaz de trabajar en modo pasa-bajo o pasa-alto. Esta sección no solo modifica el color general del sonido, sino que introduce un comportamiento mucho más expresivo, con barridos y resonancias que pueden convertir una textura de fuzz en algo claramente más salvaje, dinámico y personal.

En un contexto de guitarra eléctrica, esto permite pasar de sonidos con bastante cuerpo a respuestas más incisivas y cortantes, mientras que en bajo o sintetizador abre la puerta a timbres con mucho movimiento y una presencia muy marcada. Es un enfoque muy interesante para quien quiere un fuzz con filtro y no simplemente una saturación gruesa más dentro del pedalboard.

Seguidor de envolvente y conexión CV para un uso más creativo

El Disorder también incorpora un filtro envolvente, lo que añade una reacción más orgánica a la señal en función de cómo se toca. Esta parte del diseño aporta un punto muy musical y expresivo, ya que el efecto no responde siempre igual, sino que cambia con la intensidad del ataque y con la manera de frasear. Eso lo hace especialmente atractivo para músicos que quieren un pedal con sensación viva y no solo con una textura fija.

A esto se suman dos puntos de patch para CV, pensados para interactuar con dispositivos modulares o configuraciones más abiertas. Gracias a ello, el pedal encaja especialmente bien no solo en setups de guitarra, sino también en entornos de sintetizador y experimentación sonora. Es un detalle poco habitual en esta categoría y uno de los factores que más amplían su potencial creativo.

Una opción muy interesante para guitarra, bajo y sintetizadores

El Dreadbox Disorder está planteado para trabajar con distintos tipos de señal, algo que se nota en su versatilidad real de uso. Puede aportar una respuesta muy potente en guitarra eléctrica, conservar pegada y graves con bajo eléctrico, o generar texturas especialmente sugerentes cuando se utiliza con sintetizadores y secuencias. Esa amplitud de aplicaciones lo convierte en una herramienta útil tanto en directo como en estudio.

Si buscas un pedal fuzz para guitarra con una personalidad fuerte, un filtro resonante poco común y recursos que lo acercan a terrenos experimentales sin perder utilidad musical, este modelo ofrece una propuesta muy completa. El Dreadbox Disorder pedal fuzz no está pensado para sonar neutro, sino para aportar carácter, tensión y un enfoque sonoro claramente distintivo dentro de cualquier configuración.

Características Dreadbox Disorder:

  • Filtro fuzz totalmente analógico
  • Controles de filtro, fuzz, reson, nivel y selector +/-
  • Filtro avanzado oscilante pasa-alto o pasa-bajo
  • Gran respuesta de graves en bajos eléctricos
  • Filtro pasa-alto chillón para guitarras eléctricas
  • Filtro envolvente expresivo con dos puntos patch para interactuar con dispositivos modulares o CV
  • Mezcla entre señales ajustable
  • Potenciómetro de recorte interno para ajustar la ganancia de entrada
  • Buffered bypass Silent CMOS
  • Alimentación: Pedal de 9V DC, no incluido
DREADBOX DISORDER PEDAL FUZZ | Auvisa