
DREADBOX LETHARGY PEDAL PHASER
DREADBOX LETHARGY. Pedal de efecto phaser para instrumentos de cuerda y sintetizadores compatible con eurorack con ocho etapas de phase shifter para los fans de los sintetizadores.
Un phaser analógico con personalidad profunda y enfoque creativo
El Dreadbox Lethargy es un pedal phaser analógico diseñado para guitarristas, bajistas y usuarios de sintetizadores que buscan una modulación con más carácter que la de un phaser convencional. Su circuito de 8 etapas OTA genera barridos densos, envolventes y muy musicales, con una textura que puede ir desde un movimiento sutil y elegante hasta un efecto mucho más hipnótico y marcado.
Su propuesta sonora encaja especialmente bien en contextos donde la modulación no se entiende solo como un adorno, sino como una parte importante del color del instrumento. El resultado es un phaser con una huella muy reconocible, capaz de añadir profundidad, movimiento y una sensación casi líquida a guitarras limpias, líneas con ganancia moderada o pasajes de sintetizador con vocación más atmosférica.
Ocho etapas de phase shifting para un barrido más rico y envolvente
Uno de los puntos fuertes del Dreadbox Lethargy pedal phaser es precisamente su arquitectura de ocho etapas, una elección que le da una respuesta más compleja y amplia que la de diseños más simples. Este tipo de construcción favorece un barrido con más profundidad armónica, muy útil para quienes quieren un efecto presente pero orgánico, con esa sensación de movimiento continuo que puede llenar mucho el espacio sin emborronar la señal.
Además, el control sobre la cantidad de modulación, el ajuste manual del punto de fase y la respuesta del feedback permiten modelar el carácter del efecto de forma bastante fina. Según la configuración, el pedal puede comportarse como un phaser clásico con recorrido suave, acercarse a texturas más pronunciadas y resonantes, o incluso ofrecer una sensación más cercana al vibrato cuando se reduce la realimentación.
Modulación muy flexible gracias a sus formas de onda y amplio rango de LFO
El Lethargy incorpora dos formas de onda LFO, triángulo y cuadrada, lo que amplía claramente su rango sonoro. La onda triangular favorece barridos más fluidos y naturales, ideales para acompañamientos, texturas ambientales o frases melódicas con un movimiento continuo. La onda cuadrada, en cambio, aporta una sensación más marcada y escalonada, útil para planteamientos más experimentales o para sacar el efecto de un terreno puramente clásico.
También destaca por su amplio rango de velocidad, que va desde modulaciones muy lentas hasta frecuencias rápidas que abren la puerta a sonidos mucho más intensos. Esa amplitud hace que el pedal funcione bien tanto en ajustes discretos, donde el movimiento casi se percibe más que se oye, como en configuraciones más extremas pensadas para crear texturas psicodélicas, líneas con mucha tensión o recursos sonoros menos previsibles.
Una opción especialmente interesante para sintetizadores y entornos modulares
Aunque es un pedal muy atractivo para guitarra eléctrica, el Dreadbox Lethargy también está pensado para convivir con sintetizadores y configuraciones híbridas. Su compatibilidad con señales de este tipo y su orientación hacia usuarios que trabajan con modulación más creativa lo convierten en una herramienta muy versátil para estudios, directos y montajes de sonido experimental. Puede aportar movimiento a pads, secuencias, bajos de sinte o texturas sostenidas con resultados especialmente expresivos.
Además, incluye tres puntos de patch dedicados a control manual, velocidad y salida de LFO, lo que facilita la interacción con dispositivos CV o sistemas Eurorack. Esto le da un valor añadido importante frente a muchos pedales tradicionales, ya que permite integrarlo dentro de un flujo más modular y aprovecharlo no solo como efecto autónomo, sino también como una fuente de control y experimentación dentro de un setup más amplio.
Para quién encaja mejor el Dreadbox Lethargy
Este pedal tiene mucho sentido para músicos que quieren un phaser boutique con una respuesta claramente analógica, controles expresivos y un enfoque algo menos convencional que el de los modelos más típicos del mercado. Puede funcionar muy bien en estilos como rock psicodélico, indie, post-rock, ambient, funk más exploratorio o electrónica interpretada en directo, donde la modulación ayuda a construir identidad y no solo a añadir un efecto puntual.
También resulta una opción muy interesante para quien busca un pedal phaser para sintetizador o para quienes valoran la integración con sistemas modulares sin renunciar a un formato de pedal clásico. El Dreadbox Lethargy combina profundidad sonora, capacidad de ajuste y una estética de modulación muy evocadora, lo que lo convierte en una propuesta especialmente atractiva para usuarios que quieren textura, movimiento y un carácter sonoro propio.
Características Dreadbox Lethargy:
- Controles de cantidad, manual, feedback, rate y selector de forma de dos posiciones
- Amplio rango LFO desde 15 segundos hasta velocidades FM
- Formas de onda LFO: 2 (triángulo y cuadrado)
- Equilibrio ajustable entre el LFO y el control manual modulando el efecto
- Tres puntos patch para interactuar con dispositivos modulares o CV
- Buffered bypass Silent CMOS
- Alimentación: Pedal de 9V DC, no incluido
Original: $198.98
-65%$198.98
$69.64Más imágenes

















DREADBOX LETHARGY PEDAL PHASER
DREADBOX LETHARGY. Pedal de efecto phaser para instrumentos de cuerda y sintetizadores compatible con eurorack con ocho etapas de phase shifter para los fans de los sintetizadores.
Un phaser analógico con personalidad profunda y enfoque creativo
El Dreadbox Lethargy es un pedal phaser analógico diseñado para guitarristas, bajistas y usuarios de sintetizadores que buscan una modulación con más carácter que la de un phaser convencional. Su circuito de 8 etapas OTA genera barridos densos, envolventes y muy musicales, con una textura que puede ir desde un movimiento sutil y elegante hasta un efecto mucho más hipnótico y marcado.
Su propuesta sonora encaja especialmente bien en contextos donde la modulación no se entiende solo como un adorno, sino como una parte importante del color del instrumento. El resultado es un phaser con una huella muy reconocible, capaz de añadir profundidad, movimiento y una sensación casi líquida a guitarras limpias, líneas con ganancia moderada o pasajes de sintetizador con vocación más atmosférica.
Ocho etapas de phase shifting para un barrido más rico y envolvente
Uno de los puntos fuertes del Dreadbox Lethargy pedal phaser es precisamente su arquitectura de ocho etapas, una elección que le da una respuesta más compleja y amplia que la de diseños más simples. Este tipo de construcción favorece un barrido con más profundidad armónica, muy útil para quienes quieren un efecto presente pero orgánico, con esa sensación de movimiento continuo que puede llenar mucho el espacio sin emborronar la señal.
Además, el control sobre la cantidad de modulación, el ajuste manual del punto de fase y la respuesta del feedback permiten modelar el carácter del efecto de forma bastante fina. Según la configuración, el pedal puede comportarse como un phaser clásico con recorrido suave, acercarse a texturas más pronunciadas y resonantes, o incluso ofrecer una sensación más cercana al vibrato cuando se reduce la realimentación.
Modulación muy flexible gracias a sus formas de onda y amplio rango de LFO
El Lethargy incorpora dos formas de onda LFO, triángulo y cuadrada, lo que amplía claramente su rango sonoro. La onda triangular favorece barridos más fluidos y naturales, ideales para acompañamientos, texturas ambientales o frases melódicas con un movimiento continuo. La onda cuadrada, en cambio, aporta una sensación más marcada y escalonada, útil para planteamientos más experimentales o para sacar el efecto de un terreno puramente clásico.
También destaca por su amplio rango de velocidad, que va desde modulaciones muy lentas hasta frecuencias rápidas que abren la puerta a sonidos mucho más intensos. Esa amplitud hace que el pedal funcione bien tanto en ajustes discretos, donde el movimiento casi se percibe más que se oye, como en configuraciones más extremas pensadas para crear texturas psicodélicas, líneas con mucha tensión o recursos sonoros menos previsibles.
Una opción especialmente interesante para sintetizadores y entornos modulares
Aunque es un pedal muy atractivo para guitarra eléctrica, el Dreadbox Lethargy también está pensado para convivir con sintetizadores y configuraciones híbridas. Su compatibilidad con señales de este tipo y su orientación hacia usuarios que trabajan con modulación más creativa lo convierten en una herramienta muy versátil para estudios, directos y montajes de sonido experimental. Puede aportar movimiento a pads, secuencias, bajos de sinte o texturas sostenidas con resultados especialmente expresivos.
Además, incluye tres puntos de patch dedicados a control manual, velocidad y salida de LFO, lo que facilita la interacción con dispositivos CV o sistemas Eurorack. Esto le da un valor añadido importante frente a muchos pedales tradicionales, ya que permite integrarlo dentro de un flujo más modular y aprovecharlo no solo como efecto autónomo, sino también como una fuente de control y experimentación dentro de un setup más amplio.
Para quién encaja mejor el Dreadbox Lethargy
Este pedal tiene mucho sentido para músicos que quieren un phaser boutique con una respuesta claramente analógica, controles expresivos y un enfoque algo menos convencional que el de los modelos más típicos del mercado. Puede funcionar muy bien en estilos como rock psicodélico, indie, post-rock, ambient, funk más exploratorio o electrónica interpretada en directo, donde la modulación ayuda a construir identidad y no solo a añadir un efecto puntual.
También resulta una opción muy interesante para quien busca un pedal phaser para sintetizador o para quienes valoran la integración con sistemas modulares sin renunciar a un formato de pedal clásico. El Dreadbox Lethargy combina profundidad sonora, capacidad de ajuste y una estética de modulación muy evocadora, lo que lo convierte en una propuesta especialmente atractiva para usuarios que quieren textura, movimiento y un carácter sonoro propio.
Características Dreadbox Lethargy:
- Controles de cantidad, manual, feedback, rate y selector de forma de dos posiciones
- Amplio rango LFO desde 15 segundos hasta velocidades FM
- Formas de onda LFO: 2 (triángulo y cuadrado)
- Equilibrio ajustable entre el LFO y el control manual modulando el efecto
- Tres puntos patch para interactuar con dispositivos modulares o CV
- Buffered bypass Silent CMOS
- Alimentación: Pedal de 9V DC, no incluido
Información del producto
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Envío y devoluciones
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Description
DREADBOX LETHARGY. Pedal de efecto phaser para instrumentos de cuerda y sintetizadores compatible con eurorack con ocho etapas de phase shifter para los fans de los sintetizadores.
Un phaser analógico con personalidad profunda y enfoque creativo
El Dreadbox Lethargy es un pedal phaser analógico diseñado para guitarristas, bajistas y usuarios de sintetizadores que buscan una modulación con más carácter que la de un phaser convencional. Su circuito de 8 etapas OTA genera barridos densos, envolventes y muy musicales, con una textura que puede ir desde un movimiento sutil y elegante hasta un efecto mucho más hipnótico y marcado.
Su propuesta sonora encaja especialmente bien en contextos donde la modulación no se entiende solo como un adorno, sino como una parte importante del color del instrumento. El resultado es un phaser con una huella muy reconocible, capaz de añadir profundidad, movimiento y una sensación casi líquida a guitarras limpias, líneas con ganancia moderada o pasajes de sintetizador con vocación más atmosférica.
Ocho etapas de phase shifting para un barrido más rico y envolvente
Uno de los puntos fuertes del Dreadbox Lethargy pedal phaser es precisamente su arquitectura de ocho etapas, una elección que le da una respuesta más compleja y amplia que la de diseños más simples. Este tipo de construcción favorece un barrido con más profundidad armónica, muy útil para quienes quieren un efecto presente pero orgánico, con esa sensación de movimiento continuo que puede llenar mucho el espacio sin emborronar la señal.
Además, el control sobre la cantidad de modulación, el ajuste manual del punto de fase y la respuesta del feedback permiten modelar el carácter del efecto de forma bastante fina. Según la configuración, el pedal puede comportarse como un phaser clásico con recorrido suave, acercarse a texturas más pronunciadas y resonantes, o incluso ofrecer una sensación más cercana al vibrato cuando se reduce la realimentación.
Modulación muy flexible gracias a sus formas de onda y amplio rango de LFO
El Lethargy incorpora dos formas de onda LFO, triángulo y cuadrada, lo que amplía claramente su rango sonoro. La onda triangular favorece barridos más fluidos y naturales, ideales para acompañamientos, texturas ambientales o frases melódicas con un movimiento continuo. La onda cuadrada, en cambio, aporta una sensación más marcada y escalonada, útil para planteamientos más experimentales o para sacar el efecto de un terreno puramente clásico.
También destaca por su amplio rango de velocidad, que va desde modulaciones muy lentas hasta frecuencias rápidas que abren la puerta a sonidos mucho más intensos. Esa amplitud hace que el pedal funcione bien tanto en ajustes discretos, donde el movimiento casi se percibe más que se oye, como en configuraciones más extremas pensadas para crear texturas psicodélicas, líneas con mucha tensión o recursos sonoros menos previsibles.
Una opción especialmente interesante para sintetizadores y entornos modulares
Aunque es un pedal muy atractivo para guitarra eléctrica, el Dreadbox Lethargy también está pensado para convivir con sintetizadores y configuraciones híbridas. Su compatibilidad con señales de este tipo y su orientación hacia usuarios que trabajan con modulación más creativa lo convierten en una herramienta muy versátil para estudios, directos y montajes de sonido experimental. Puede aportar movimiento a pads, secuencias, bajos de sinte o texturas sostenidas con resultados especialmente expresivos.
Además, incluye tres puntos de patch dedicados a control manual, velocidad y salida de LFO, lo que facilita la interacción con dispositivos CV o sistemas Eurorack. Esto le da un valor añadido importante frente a muchos pedales tradicionales, ya que permite integrarlo dentro de un flujo más modular y aprovecharlo no solo como efecto autónomo, sino también como una fuente de control y experimentación dentro de un setup más amplio.
Para quién encaja mejor el Dreadbox Lethargy
Este pedal tiene mucho sentido para músicos que quieren un phaser boutique con una respuesta claramente analógica, controles expresivos y un enfoque algo menos convencional que el de los modelos más típicos del mercado. Puede funcionar muy bien en estilos como rock psicodélico, indie, post-rock, ambient, funk más exploratorio o electrónica interpretada en directo, donde la modulación ayuda a construir identidad y no solo a añadir un efecto puntual.
También resulta una opción muy interesante para quien busca un pedal phaser para sintetizador o para quienes valoran la integración con sistemas modulares sin renunciar a un formato de pedal clásico. El Dreadbox Lethargy combina profundidad sonora, capacidad de ajuste y una estética de modulación muy evocadora, lo que lo convierte en una propuesta especialmente atractiva para usuarios que quieren textura, movimiento y un carácter sonoro propio.
Características Dreadbox Lethargy:
- Controles de cantidad, manual, feedback, rate y selector de forma de dos posiciones
- Amplio rango LFO desde 15 segundos hasta velocidades FM
- Formas de onda LFO: 2 (triángulo y cuadrado)
- Equilibrio ajustable entre el LFO y el control manual modulando el efecto
- Tres puntos patch para interactuar con dispositivos modulares o CV
- Buffered bypass Silent CMOS
- Alimentación: Pedal de 9V DC, no incluido





















