
DUNLOP M101 MXR PEDAL PHASER
Dunlop M101 MXR Phaser. Sonido analógico, rico y cálido, un clásico. La base de lo que sería más tarde el sonido de Van Halen. Selector de control de rapidez.
MXR Phase 90 M101: el pedal phaser clásico que sigue marcando el sonido de muchas pedalboards
El MXR Phase 90 M101 es un pedal phaser para guitarra que se ha convertido en una referencia absoluta dentro del mundo de los efectos. Su propuesta gira alrededor de una modulación cálida, fluida y muy fácil de integrar en el tono de la guitarra, algo que explica por qué esta pequeña caja naranja lleva décadas presente en grabaciones, ensayos y directos de estilos muy distintos. No es un phaser pensado para ofrecer decenas de ajustes, sino para hacer muy bien una cosa concreta: aportar movimiento, profundidad y carácter con una naturalidad enorme.
Dentro del catálogo de MXR, el Phase 90 ocupa un lugar casi fundacional. Su personalidad sonora ha ayudado a definir el sonido del phaser clásico y sigue siendo una opción especialmente atractiva para guitarristas que quieren una herramienta sencilla, musical y reconocible al instante. Desde limpios con más aire hasta riffs con barrido más marcado, este pedal conserva una capacidad muy especial para añadir vida al instrumento sin volverlo artificial.
De un shimmer sutil a un barrido mucho más intenso con solo girar un control
Uno de los grandes atractivos del MXR Phase 90 M101 es su forma de trabajar la modulación. La propia marca explica que puede llevar el sonido desde un shimmer espacial y sutil hasta un swoosh rápido y mucho más evidente simplemente con el giro de su único potenciómetro. Esa transición tan natural entre un ajuste discreto y otro mucho más protagonista es una de las claves que han hecho del pedal un clásico tan duradero.
En la práctica, esto significa que puede utilizarse para engordar acordes limpios, añadir un punto de movimiento a un arpegio o dar a un riff una sensación más líquida y envolvente. También puede empujarse hacia un comportamiento más intenso y reconocible cuando el tema pide una modulación más abierta. Esa amplitud de uso, conseguida sin complicar el manejo, es parte esencial de su atractivo.
Un phaser analógico cálido, rico y con un carácter muy reconocible
La ficha de Auvisa lo describe como un pedal de sonido analógico, rico y cálido, y esa definición encaja muy bien con la identidad histórica del modelo. El Phase 90 no busca una modulación fría ni excesivamente quirúrgica, sino una respuesta orgánica que se mezcla con el tono base y le añade un movimiento muy musical. Por eso sigue funcionando tan bien en géneros donde el efecto debe sumar atmósfera sin desdibujar la guitarra.
Esa cualidad lo hace muy útil tanto con sonidos limpios como con overdrive o distorsión. En limpio puede aportar un acabado más envolvente y expresivo, mientras que con ganancia ayuda a crear barridos clásicos con mucha personalidad. Para quienes buscan un phaser analógico para guitarra con una voz propia y muy fácil de reconocer, el M101 sigue siendo una apuesta especialmente sólida.
Una simplicidad muy bien resuelta para tocar más y ajustar menos
Parte del éxito del MXR Phase 90 está en su filosofía de uso. El pedal cuenta con un único control de velocidad, lo que permite encontrar sonidos útiles con enorme rapidez. Esa simplicidad no es una limitación, sino una de sus grandes virtudes: el guitarrista puede centrarse en tocar y decidir únicamente cuánto movimiento quiere añadir a la señal, sin tener que pasar por una cadena de parámetros complejos.
Este enfoque resulta especialmente atractivo para quienes valoran los pedales intuitivos y eficaces. En una pedalboard real, un phaser como este entra muy bien porque ocupa poco espacio mental y físico: se ajusta rápido, responde de forma predecible y ofrece resultados musicales en muchos contextos. Es el tipo de pedal que puede quedarse siempre a mano porque su utilidad aparece una y otra vez en repertorios muy distintos.
Una opción muy seria para guitarristas que quieren el phaser clásico de siempre
El MXR Phase 90 M101 encaja especialmente bien en manos de guitarristas que buscan una modulación clásica con mucho recorrido práctico. Puede utilizarse para dar profundidad a bases limpias, añadir personalidad a partes rítmicas, reforzar una estética vintage o conseguir ese barrido tan asociado al rock y al hard rock clásico. También funciona muy bien en contextos pop, indie, funk y psicodelia cuando se quiere un efecto presente, pero no excesivamente complicado de controlar.
En conjunto, es un pedal phaser MXR que sigue siendo una referencia precisamente porque hace lo esencial con enorme personalidad. Su sonido cálido, su control único y su capacidad para pasar de un movimiento sutil a un barrido mucho más pronunciado convierten al Phase 90 en una herramienta muy musical y siempre vigente para cualquier guitarrista que quiera sumar modulación clásica a su equipo.
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DUNLOP M101 MXR PEDAL PHASER
Dunlop M101 MXR Phaser. Sonido analógico, rico y cálido, un clásico. La base de lo que sería más tarde el sonido de Van Halen. Selector de control de rapidez.
MXR Phase 90 M101: el pedal phaser clásico que sigue marcando el sonido de muchas pedalboards
El MXR Phase 90 M101 es un pedal phaser para guitarra que se ha convertido en una referencia absoluta dentro del mundo de los efectos. Su propuesta gira alrededor de una modulación cálida, fluida y muy fácil de integrar en el tono de la guitarra, algo que explica por qué esta pequeña caja naranja lleva décadas presente en grabaciones, ensayos y directos de estilos muy distintos. No es un phaser pensado para ofrecer decenas de ajustes, sino para hacer muy bien una cosa concreta: aportar movimiento, profundidad y carácter con una naturalidad enorme.
Dentro del catálogo de MXR, el Phase 90 ocupa un lugar casi fundacional. Su personalidad sonora ha ayudado a definir el sonido del phaser clásico y sigue siendo una opción especialmente atractiva para guitarristas que quieren una herramienta sencilla, musical y reconocible al instante. Desde limpios con más aire hasta riffs con barrido más marcado, este pedal conserva una capacidad muy especial para añadir vida al instrumento sin volverlo artificial.
De un shimmer sutil a un barrido mucho más intenso con solo girar un control
Uno de los grandes atractivos del MXR Phase 90 M101 es su forma de trabajar la modulación. La propia marca explica que puede llevar el sonido desde un shimmer espacial y sutil hasta un swoosh rápido y mucho más evidente simplemente con el giro de su único potenciómetro. Esa transición tan natural entre un ajuste discreto y otro mucho más protagonista es una de las claves que han hecho del pedal un clásico tan duradero.
En la práctica, esto significa que puede utilizarse para engordar acordes limpios, añadir un punto de movimiento a un arpegio o dar a un riff una sensación más líquida y envolvente. También puede empujarse hacia un comportamiento más intenso y reconocible cuando el tema pide una modulación más abierta. Esa amplitud de uso, conseguida sin complicar el manejo, es parte esencial de su atractivo.
Un phaser analógico cálido, rico y con un carácter muy reconocible
La ficha de Auvisa lo describe como un pedal de sonido analógico, rico y cálido, y esa definición encaja muy bien con la identidad histórica del modelo. El Phase 90 no busca una modulación fría ni excesivamente quirúrgica, sino una respuesta orgánica que se mezcla con el tono base y le añade un movimiento muy musical. Por eso sigue funcionando tan bien en géneros donde el efecto debe sumar atmósfera sin desdibujar la guitarra.
Esa cualidad lo hace muy útil tanto con sonidos limpios como con overdrive o distorsión. En limpio puede aportar un acabado más envolvente y expresivo, mientras que con ganancia ayuda a crear barridos clásicos con mucha personalidad. Para quienes buscan un phaser analógico para guitarra con una voz propia y muy fácil de reconocer, el M101 sigue siendo una apuesta especialmente sólida.
Una simplicidad muy bien resuelta para tocar más y ajustar menos
Parte del éxito del MXR Phase 90 está en su filosofía de uso. El pedal cuenta con un único control de velocidad, lo que permite encontrar sonidos útiles con enorme rapidez. Esa simplicidad no es una limitación, sino una de sus grandes virtudes: el guitarrista puede centrarse en tocar y decidir únicamente cuánto movimiento quiere añadir a la señal, sin tener que pasar por una cadena de parámetros complejos.
Este enfoque resulta especialmente atractivo para quienes valoran los pedales intuitivos y eficaces. En una pedalboard real, un phaser como este entra muy bien porque ocupa poco espacio mental y físico: se ajusta rápido, responde de forma predecible y ofrece resultados musicales en muchos contextos. Es el tipo de pedal que puede quedarse siempre a mano porque su utilidad aparece una y otra vez en repertorios muy distintos.
Una opción muy seria para guitarristas que quieren el phaser clásico de siempre
El MXR Phase 90 M101 encaja especialmente bien en manos de guitarristas que buscan una modulación clásica con mucho recorrido práctico. Puede utilizarse para dar profundidad a bases limpias, añadir personalidad a partes rítmicas, reforzar una estética vintage o conseguir ese barrido tan asociado al rock y al hard rock clásico. También funciona muy bien en contextos pop, indie, funk y psicodelia cuando se quiere un efecto presente, pero no excesivamente complicado de controlar.
En conjunto, es un pedal phaser MXR que sigue siendo una referencia precisamente porque hace lo esencial con enorme personalidad. Su sonido cálido, su control único y su capacidad para pasar de un movimiento sutil a un barrido mucho más pronunciado convierten al Phase 90 en una herramienta muy musical y siempre vigente para cualquier guitarrista que quiera sumar modulación clásica a su equipo.
Información del producto
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Dunlop M101 MXR Phaser. Sonido analógico, rico y cálido, un clásico. La base de lo que sería más tarde el sonido de Van Halen. Selector de control de rapidez.
MXR Phase 90 M101: el pedal phaser clásico que sigue marcando el sonido de muchas pedalboards
El MXR Phase 90 M101 es un pedal phaser para guitarra que se ha convertido en una referencia absoluta dentro del mundo de los efectos. Su propuesta gira alrededor de una modulación cálida, fluida y muy fácil de integrar en el tono de la guitarra, algo que explica por qué esta pequeña caja naranja lleva décadas presente en grabaciones, ensayos y directos de estilos muy distintos. No es un phaser pensado para ofrecer decenas de ajustes, sino para hacer muy bien una cosa concreta: aportar movimiento, profundidad y carácter con una naturalidad enorme.
Dentro del catálogo de MXR, el Phase 90 ocupa un lugar casi fundacional. Su personalidad sonora ha ayudado a definir el sonido del phaser clásico y sigue siendo una opción especialmente atractiva para guitarristas que quieren una herramienta sencilla, musical y reconocible al instante. Desde limpios con más aire hasta riffs con barrido más marcado, este pedal conserva una capacidad muy especial para añadir vida al instrumento sin volverlo artificial.
De un shimmer sutil a un barrido mucho más intenso con solo girar un control
Uno de los grandes atractivos del MXR Phase 90 M101 es su forma de trabajar la modulación. La propia marca explica que puede llevar el sonido desde un shimmer espacial y sutil hasta un swoosh rápido y mucho más evidente simplemente con el giro de su único potenciómetro. Esa transición tan natural entre un ajuste discreto y otro mucho más protagonista es una de las claves que han hecho del pedal un clásico tan duradero.
En la práctica, esto significa que puede utilizarse para engordar acordes limpios, añadir un punto de movimiento a un arpegio o dar a un riff una sensación más líquida y envolvente. También puede empujarse hacia un comportamiento más intenso y reconocible cuando el tema pide una modulación más abierta. Esa amplitud de uso, conseguida sin complicar el manejo, es parte esencial de su atractivo.
Un phaser analógico cálido, rico y con un carácter muy reconocible
La ficha de Auvisa lo describe como un pedal de sonido analógico, rico y cálido, y esa definición encaja muy bien con la identidad histórica del modelo. El Phase 90 no busca una modulación fría ni excesivamente quirúrgica, sino una respuesta orgánica que se mezcla con el tono base y le añade un movimiento muy musical. Por eso sigue funcionando tan bien en géneros donde el efecto debe sumar atmósfera sin desdibujar la guitarra.
Esa cualidad lo hace muy útil tanto con sonidos limpios como con overdrive o distorsión. En limpio puede aportar un acabado más envolvente y expresivo, mientras que con ganancia ayuda a crear barridos clásicos con mucha personalidad. Para quienes buscan un phaser analógico para guitarra con una voz propia y muy fácil de reconocer, el M101 sigue siendo una apuesta especialmente sólida.
Una simplicidad muy bien resuelta para tocar más y ajustar menos
Parte del éxito del MXR Phase 90 está en su filosofía de uso. El pedal cuenta con un único control de velocidad, lo que permite encontrar sonidos útiles con enorme rapidez. Esa simplicidad no es una limitación, sino una de sus grandes virtudes: el guitarrista puede centrarse en tocar y decidir únicamente cuánto movimiento quiere añadir a la señal, sin tener que pasar por una cadena de parámetros complejos.
Este enfoque resulta especialmente atractivo para quienes valoran los pedales intuitivos y eficaces. En una pedalboard real, un phaser como este entra muy bien porque ocupa poco espacio mental y físico: se ajusta rápido, responde de forma predecible y ofrece resultados musicales en muchos contextos. Es el tipo de pedal que puede quedarse siempre a mano porque su utilidad aparece una y otra vez en repertorios muy distintos.
Una opción muy seria para guitarristas que quieren el phaser clásico de siempre
El MXR Phase 90 M101 encaja especialmente bien en manos de guitarristas que buscan una modulación clásica con mucho recorrido práctico. Puede utilizarse para dar profundidad a bases limpias, añadir personalidad a partes rítmicas, reforzar una estética vintage o conseguir ese barrido tan asociado al rock y al hard rock clásico. También funciona muy bien en contextos pop, indie, funk y psicodelia cuando se quiere un efecto presente, pero no excesivamente complicado de controlar.
En conjunto, es un pedal phaser MXR que sigue siendo una referencia precisamente porque hace lo esencial con enorme personalidad. Su sonido cálido, su control único y su capacidad para pasar de un movimiento sutil a un barrido mucho más pronunciado convierten al Phase 90 en una herramienta muy musical y siempre vigente para cualquier guitarrista que quiera sumar modulación clásica a su equipo.




















