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JHS DOUBLE DRAGON PEDAL OCTAVADOR
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JHS DOUBLE DRAGON PEDAL OCTAVADOR

JHS DOUBLE DRAGON PEDAL OCTAVADOR

JHS DOUBLE DRAGON. Pedal octavador basado en los modelos analógicos de los años 70 y 80 para tener un comportamient orgánico, impredecible y musical.

JHS Double Dragon: un octavador analógico con carácter vintage y enfoque creativo

El JHS Double Dragon es un pedal octavador analógico pensado para quienes buscan textura, carácter y una respuesta menos predecible que la de los algoritmos digitales actuales. JHS lo plantea como un dispositivo claramente inspirado en la tecnología de divisores de octava de los años 70 y 80, con ese comportamiento orgánico, algo salvaje y muy musical que tantos guitarristas asocian a los octavadores clásicos.

Su propuesta no pasa por replicar la señal con precisión clínica, sino por aportar personalidad a cada nota. En lugar de ofrecer una octava “perfecta”, el Double Dragon busca que el pedal interactúe con la forma de tocar, con el ataque y con la elección entre notas sueltas o acordes. Esa filosofía lo convierte en una herramienta muy interesante para riffs, líneas con peso y sonidos que piden más actitud que corrección absoluta.

Una octava inferior gruesa y una octava superior con mordida

En el corazón del JHS Double Dragon hay dos voces bien diferenciadas. La octava inferior actúa como base del efecto: suena gruesa, cálida y analógica, con ese comportamiento clásico que hace tan atractivos los circuitos vintage de suboctava. Es ideal para reforzar riffs, añadir sensación de cuerpo o conseguir que una guitarra ocupe un espacio más cercano al de una línea de bajo, especialmente en contextos de dúo o trío.

La octava superior, por su parte, no busca limpieza sino una textura con distorsión que JHS sitúa entre un Octavia y un Superfuzz. Eso se traduce en un tono áspero, con presencia en medios y un punto agresivo que ayuda a que la señal corte bien en la mezcla. La combinación de ambas capas abre un terreno muy expresivo para sonidos garage, fuzzys, psicodélicos o directamente experimentales.

Un comportamiento monofónico que premia la interpretación

Uno de los rasgos más importantes de este pedal es que se trata de un efecto monofónico. Eso significa que su terreno natural son las notas sueltas, los riffs definidos y las frases donde el tracking vintage puede trabajar con soltura. En ese contexto, el Double Dragon responde con inmediatez y un carácter muy adictivo, haciendo que la guitarra parezca más grande, más densa y más presente.

Cuando se tocan acordes, el circuito no intenta disimular sus limitaciones: empieza a vacilar, a pelearse consigo mismo y a generar ese tipo de respuesta irregular que precisamente forma parte de su encanto. Para algunos guitarristas, ahí está gran parte de su valor, porque convierte el pedal en una especie de colaborador creativo. No siempre obedece de forma exacta, pero sí propone texturas y reacciones que pueden llevar la interpretación a lugares menos obvios.

Controles sencillos, usos amplios y un extra muy aprovechable

El diseño del JHS Double Dragon es directo y práctico. Los controles de Volume, Dry, Oct- y Oct+ permiten ajustar con rapidez la mezcla entre señal limpia y octavas, desde configuraciones con pegada y definición hasta sonidos más extremos, húmedos y cercanos a un sintetizador vintage. Además, la octava superior se activa mediante un segundo footswitch, lo que facilita introducir más agresividad solo cuando la interpretación lo pide.

Un detalle especialmente interesante es que, según JHS, con las octavas desactivadas y el control Dry abierto, el pedal puede funcionar como una especie de preamp siempre encendido con margen de salida adicional. Eso amplía bastante su utilidad dentro de una pedalera, porque no queda limitado a un uso puntual o efectista. Puede convivir con overdrives, fuzzes o vibratos y transformarse según la cadena en una fuente de grosor, caos controlado o textura sintética.

Para quién encaja y qué puede aportar en una pedalera

El JHS Double Dragon pedal octavador encaja especialmente bien en manos de guitarristas que disfrutan del riff pesado, del rock alternativo, del garage, del fuzz clásico y de los sonidos con identidad marcada. También puede resultar muy atractivo para quienes trabajan en formaciones reducidas y necesitan rellenar más espacio con una sola guitarra, o para bajistas que conocen el potencial expresivo de los octavadores analógicos de vieja escuela.

Más que un pedal para quien busca exactitud quirúrgica, es una opción para músicos que quieren carácter, respuesta dinámica y una sensación viva bajo los pies. En ese sentido, el Double Dragon destaca por ofrecer una personalidad muy concreta: cruda, divertida, lo-fi y tremendamente inspiradora cuando se usa como herramienta de creación de riffs, capas y texturas con pegada real.

Características JHS Double Dragón:

  • Octava inferior gruesa y cálida
  • Octava superior con distorsión tipo Octavia/Superfuzz
  • Respuesta dinámica que interactúa con la ejecución
  • Controles de volumen, dry, oct - y oct+
  • Pulsador para activar la octava superior con distorsión
  • Alimentación: Alimentador 9V DC, no incluido
$80.36

Original: $229.60

-65%
JHS DOUBLE DRAGON PEDAL OCTAVADOR

$229.60

$80.36

JHS DOUBLE DRAGON PEDAL OCTAVADOR

JHS DOUBLE DRAGON. Pedal octavador basado en los modelos analógicos de los años 70 y 80 para tener un comportamient orgánico, impredecible y musical.

JHS Double Dragon: un octavador analógico con carácter vintage y enfoque creativo

El JHS Double Dragon es un pedal octavador analógico pensado para quienes buscan textura, carácter y una respuesta menos predecible que la de los algoritmos digitales actuales. JHS lo plantea como un dispositivo claramente inspirado en la tecnología de divisores de octava de los años 70 y 80, con ese comportamiento orgánico, algo salvaje y muy musical que tantos guitarristas asocian a los octavadores clásicos.

Su propuesta no pasa por replicar la señal con precisión clínica, sino por aportar personalidad a cada nota. En lugar de ofrecer una octava “perfecta”, el Double Dragon busca que el pedal interactúe con la forma de tocar, con el ataque y con la elección entre notas sueltas o acordes. Esa filosofía lo convierte en una herramienta muy interesante para riffs, líneas con peso y sonidos que piden más actitud que corrección absoluta.

Una octava inferior gruesa y una octava superior con mordida

En el corazón del JHS Double Dragon hay dos voces bien diferenciadas. La octava inferior actúa como base del efecto: suena gruesa, cálida y analógica, con ese comportamiento clásico que hace tan atractivos los circuitos vintage de suboctava. Es ideal para reforzar riffs, añadir sensación de cuerpo o conseguir que una guitarra ocupe un espacio más cercano al de una línea de bajo, especialmente en contextos de dúo o trío.

La octava superior, por su parte, no busca limpieza sino una textura con distorsión que JHS sitúa entre un Octavia y un Superfuzz. Eso se traduce en un tono áspero, con presencia en medios y un punto agresivo que ayuda a que la señal corte bien en la mezcla. La combinación de ambas capas abre un terreno muy expresivo para sonidos garage, fuzzys, psicodélicos o directamente experimentales.

Un comportamiento monofónico que premia la interpretación

Uno de los rasgos más importantes de este pedal es que se trata de un efecto monofónico. Eso significa que su terreno natural son las notas sueltas, los riffs definidos y las frases donde el tracking vintage puede trabajar con soltura. En ese contexto, el Double Dragon responde con inmediatez y un carácter muy adictivo, haciendo que la guitarra parezca más grande, más densa y más presente.

Cuando se tocan acordes, el circuito no intenta disimular sus limitaciones: empieza a vacilar, a pelearse consigo mismo y a generar ese tipo de respuesta irregular que precisamente forma parte de su encanto. Para algunos guitarristas, ahí está gran parte de su valor, porque convierte el pedal en una especie de colaborador creativo. No siempre obedece de forma exacta, pero sí propone texturas y reacciones que pueden llevar la interpretación a lugares menos obvios.

Controles sencillos, usos amplios y un extra muy aprovechable

El diseño del JHS Double Dragon es directo y práctico. Los controles de Volume, Dry, Oct- y Oct+ permiten ajustar con rapidez la mezcla entre señal limpia y octavas, desde configuraciones con pegada y definición hasta sonidos más extremos, húmedos y cercanos a un sintetizador vintage. Además, la octava superior se activa mediante un segundo footswitch, lo que facilita introducir más agresividad solo cuando la interpretación lo pide.

Un detalle especialmente interesante es que, según JHS, con las octavas desactivadas y el control Dry abierto, el pedal puede funcionar como una especie de preamp siempre encendido con margen de salida adicional. Eso amplía bastante su utilidad dentro de una pedalera, porque no queda limitado a un uso puntual o efectista. Puede convivir con overdrives, fuzzes o vibratos y transformarse según la cadena en una fuente de grosor, caos controlado o textura sintética.

Para quién encaja y qué puede aportar en una pedalera

El JHS Double Dragon pedal octavador encaja especialmente bien en manos de guitarristas que disfrutan del riff pesado, del rock alternativo, del garage, del fuzz clásico y de los sonidos con identidad marcada. También puede resultar muy atractivo para quienes trabajan en formaciones reducidas y necesitan rellenar más espacio con una sola guitarra, o para bajistas que conocen el potencial expresivo de los octavadores analógicos de vieja escuela.

Más que un pedal para quien busca exactitud quirúrgica, es una opción para músicos que quieren carácter, respuesta dinámica y una sensación viva bajo los pies. En ese sentido, el Double Dragon destaca por ofrecer una personalidad muy concreta: cruda, divertida, lo-fi y tremendamente inspiradora cuando se usa como herramienta de creación de riffs, capas y texturas con pegada real.

Características JHS Double Dragón:

  • Octava inferior gruesa y cálida
  • Octava superior con distorsión tipo Octavia/Superfuzz
  • Respuesta dinámica que interactúa con la ejecución
  • Controles de volumen, dry, oct - y oct+
  • Pulsador para activar la octava superior con distorsión
  • Alimentación: Alimentador 9V DC, no incluido

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JHS DOUBLE DRAGON. Pedal octavador basado en los modelos analógicos de los años 70 y 80 para tener un comportamient orgánico, impredecible y musical.

JHS Double Dragon: un octavador analógico con carácter vintage y enfoque creativo

El JHS Double Dragon es un pedal octavador analógico pensado para quienes buscan textura, carácter y una respuesta menos predecible que la de los algoritmos digitales actuales. JHS lo plantea como un dispositivo claramente inspirado en la tecnología de divisores de octava de los años 70 y 80, con ese comportamiento orgánico, algo salvaje y muy musical que tantos guitarristas asocian a los octavadores clásicos.

Su propuesta no pasa por replicar la señal con precisión clínica, sino por aportar personalidad a cada nota. En lugar de ofrecer una octava “perfecta”, el Double Dragon busca que el pedal interactúe con la forma de tocar, con el ataque y con la elección entre notas sueltas o acordes. Esa filosofía lo convierte en una herramienta muy interesante para riffs, líneas con peso y sonidos que piden más actitud que corrección absoluta.

Una octava inferior gruesa y una octava superior con mordida

En el corazón del JHS Double Dragon hay dos voces bien diferenciadas. La octava inferior actúa como base del efecto: suena gruesa, cálida y analógica, con ese comportamiento clásico que hace tan atractivos los circuitos vintage de suboctava. Es ideal para reforzar riffs, añadir sensación de cuerpo o conseguir que una guitarra ocupe un espacio más cercano al de una línea de bajo, especialmente en contextos de dúo o trío.

La octava superior, por su parte, no busca limpieza sino una textura con distorsión que JHS sitúa entre un Octavia y un Superfuzz. Eso se traduce en un tono áspero, con presencia en medios y un punto agresivo que ayuda a que la señal corte bien en la mezcla. La combinación de ambas capas abre un terreno muy expresivo para sonidos garage, fuzzys, psicodélicos o directamente experimentales.

Un comportamiento monofónico que premia la interpretación

Uno de los rasgos más importantes de este pedal es que se trata de un efecto monofónico. Eso significa que su terreno natural son las notas sueltas, los riffs definidos y las frases donde el tracking vintage puede trabajar con soltura. En ese contexto, el Double Dragon responde con inmediatez y un carácter muy adictivo, haciendo que la guitarra parezca más grande, más densa y más presente.

Cuando se tocan acordes, el circuito no intenta disimular sus limitaciones: empieza a vacilar, a pelearse consigo mismo y a generar ese tipo de respuesta irregular que precisamente forma parte de su encanto. Para algunos guitarristas, ahí está gran parte de su valor, porque convierte el pedal en una especie de colaborador creativo. No siempre obedece de forma exacta, pero sí propone texturas y reacciones que pueden llevar la interpretación a lugares menos obvios.

Controles sencillos, usos amplios y un extra muy aprovechable

El diseño del JHS Double Dragon es directo y práctico. Los controles de Volume, Dry, Oct- y Oct+ permiten ajustar con rapidez la mezcla entre señal limpia y octavas, desde configuraciones con pegada y definición hasta sonidos más extremos, húmedos y cercanos a un sintetizador vintage. Además, la octava superior se activa mediante un segundo footswitch, lo que facilita introducir más agresividad solo cuando la interpretación lo pide.

Un detalle especialmente interesante es que, según JHS, con las octavas desactivadas y el control Dry abierto, el pedal puede funcionar como una especie de preamp siempre encendido con margen de salida adicional. Eso amplía bastante su utilidad dentro de una pedalera, porque no queda limitado a un uso puntual o efectista. Puede convivir con overdrives, fuzzes o vibratos y transformarse según la cadena en una fuente de grosor, caos controlado o textura sintética.

Para quién encaja y qué puede aportar en una pedalera

El JHS Double Dragon pedal octavador encaja especialmente bien en manos de guitarristas que disfrutan del riff pesado, del rock alternativo, del garage, del fuzz clásico y de los sonidos con identidad marcada. También puede resultar muy atractivo para quienes trabajan en formaciones reducidas y necesitan rellenar más espacio con una sola guitarra, o para bajistas que conocen el potencial expresivo de los octavadores analógicos de vieja escuela.

Más que un pedal para quien busca exactitud quirúrgica, es una opción para músicos que quieren carácter, respuesta dinámica y una sensación viva bajo los pies. En ese sentido, el Double Dragon destaca por ofrecer una personalidad muy concreta: cruda, divertida, lo-fi y tremendamente inspiradora cuando se usa como herramienta de creación de riffs, capas y texturas con pegada real.

Características JHS Double Dragón:

  • Octava inferior gruesa y cálida
  • Octava superior con distorsión tipo Octavia/Superfuzz
  • Respuesta dinámica que interactúa con la ejecución
  • Controles de volumen, dry, oct - y oct+
  • Pulsador para activar la octava superior con distorsión
  • Alimentación: Alimentador 9V DC, no incluido
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