
KMA MACHINES MANDRAKE OCTO SHRIEKER PEDAL OCTAVADOR
KMA MACHINES MANDRAKE. Pedal octavador con octava alta que recuerda al sonido al carácter de pedales clásico siendo muy versátil. True bypass.
KMA Machines Mandrake Octo Shrieker: un octavador analógico con carácter agresivo y mucho más control
El KMA Machines Mandrake Octo Shrieker es un pedal octavador analógico centrado en la octava superior, pero planteado con una flexibilidad mucho mayor de la que suele ser habitual en este tipo de efectos. Parte de una base claramente inspirada en el carácter crudo, rabioso y expresivo de los clásicos octave-up, aunque lo lleva a un terreno más moderno, más controlable y más fácil de integrar en una pedalera actual.
En lugar de quedarse en un sonido extremo y poco manejable, el Mandrake busca ofrecer desde un refuerzo sutil del armónico superior hasta texturas mucho más densas, fuzzys y agresivas. Por eso resulta especialmente interesante para guitarristas que quieren explorar sonidos de octava con personalidad, pero sin renunciar a capacidad de ajuste y utilidad real en distintos contextos musicales.
Octava alta con seguimiento rápido y una respuesta pensada para tocar de verdad
Uno de los puntos más atractivos del Mandrake es su seguimiento rápido, algo clave en un pedal de octava superior. KMA Machines ha desarrollado aquí una respuesta que permite obtener ese brillo cortante y excitante de la octava arriba con mayor estabilidad, evitando en parte el comportamiento impredecible que suele acompañar a muchos diseños clásicos cuando cambian la dinámica, la pastilla o el registro.
Eso no significa que pierda carácter. Al contrario: sigue entregando una voz con mucha mordida, ideal para líneas solistas, riffs afilados, power chords sucios, pasajes psicodélicos o texturas casi sintéticas. La diferencia es que ahora ese comportamiento puede moldearse mejor para adaptarlo a distintos instrumentos y a formas de tocar menos extremas o más matizadas.
Filtro activo y control de timbre para pasar de un octave-up clásico a texturas más sintéticas
La gran clave del KMA Machines Mandrake Octo Shrieker está en cómo permite esculpir el efecto. Su filtro activo de segundo orden previo a la ganancia prepara la señal antes de generar la octava, ayudando tanto al seguimiento como al control de armónicos superiores. Esto permite ir desde un sonido más abierto, chillón y desatado hasta una respuesta más contenida, redonda o incluso cercana a ciertas texturas sintéticas y lo-fi.
El control Timbre regula la cantidad de grano fuzz presente en la octava superior, por lo que el pedal puede desplazarse desde un realce crujiente y percusivo hasta una saturación mucho más gruesa y aplastante. Esa combinación entre filtro y timbre es la que convierte al Mandrake en una herramienta mucho más rica que un simple octave-up de corte vintage.
Controles Dry y Oct+ para mezclar el efecto con precisión y mantener el cuerpo del instrumento
Otro aspecto especialmente útil es la presencia de controles independientes para la señal seca y la octava superior. Gracias a ello, el Mandrake permite equilibrar con precisión cuánto efecto se quiere realmente en la mezcla, algo muy importante cuando se busca conservar ataque, cuerpo y definición del instrumento original mientras se añade un componente armónico más agresivo o llamativo.
Este planteamiento amplía mucho su rango de uso. Puede funcionar como un color sutil sobre líneas melódicas y arpegios, como un refuerzo extraño y mordiente sobre riffs o como una máquina de caos perfectamente dosificable cuando se combina con otros pedales de ganancia. También facilita su uso con diferentes instrumentos, desde guitarra hasta bajo o sintetizadores, sin que la respuesta se sienta siempre igual.
Un pedal ideal para fuzz, stoner, psicodelia, noise y guitarristas que quieren destacar
El Mandrake Octo Shrieker encaja especialmente bien en estilos donde la textura de la guitarra tiene un papel protagonista: stoner, doom, garage, psych, noise rock, post-punk o cualquier contexto donde un octave-up analógico pueda aportar más identidad y agresividad. También puede resultar muy inspirador en grabación, cuando se buscan capas distintas y líneas que sobresalgan con una voz menos convencional.
Con su formato compacto, true bypass con conmutación silenciosa por relé, jacks superiores y fabricación en Alemania, KMA Machines ofrece aquí un pedal muy bien resuelto para quien quiere una octava superior analógica con carácter, rapidez y margen de ajuste. En conjunto, el Mandrake combina mordida vintage, control moderno y una personalidad muy marcada, ideal para quienes quieren que su sonido no pase desapercibido.
Características KMA Machines Mandrake:
- Fuzz basado en transistor discreto con circuito mejorado para una octava superior con más cuerpo
- Sección de filtro de segundo orden de pre-gain activo, diseñada para la señal de cualquier instrumento
- Controles de filtro, timbre, dry y oct+
- True bypass
- Fabricado en Alemania
Original: $187.21
-65%$187.21
$65.52Más imágenes




KMA MACHINES MANDRAKE OCTO SHRIEKER PEDAL OCTAVADOR
KMA MACHINES MANDRAKE. Pedal octavador con octava alta que recuerda al sonido al carácter de pedales clásico siendo muy versátil. True bypass.
KMA Machines Mandrake Octo Shrieker: un octavador analógico con carácter agresivo y mucho más control
El KMA Machines Mandrake Octo Shrieker es un pedal octavador analógico centrado en la octava superior, pero planteado con una flexibilidad mucho mayor de la que suele ser habitual en este tipo de efectos. Parte de una base claramente inspirada en el carácter crudo, rabioso y expresivo de los clásicos octave-up, aunque lo lleva a un terreno más moderno, más controlable y más fácil de integrar en una pedalera actual.
En lugar de quedarse en un sonido extremo y poco manejable, el Mandrake busca ofrecer desde un refuerzo sutil del armónico superior hasta texturas mucho más densas, fuzzys y agresivas. Por eso resulta especialmente interesante para guitarristas que quieren explorar sonidos de octava con personalidad, pero sin renunciar a capacidad de ajuste y utilidad real en distintos contextos musicales.
Octava alta con seguimiento rápido y una respuesta pensada para tocar de verdad
Uno de los puntos más atractivos del Mandrake es su seguimiento rápido, algo clave en un pedal de octava superior. KMA Machines ha desarrollado aquí una respuesta que permite obtener ese brillo cortante y excitante de la octava arriba con mayor estabilidad, evitando en parte el comportamiento impredecible que suele acompañar a muchos diseños clásicos cuando cambian la dinámica, la pastilla o el registro.
Eso no significa que pierda carácter. Al contrario: sigue entregando una voz con mucha mordida, ideal para líneas solistas, riffs afilados, power chords sucios, pasajes psicodélicos o texturas casi sintéticas. La diferencia es que ahora ese comportamiento puede moldearse mejor para adaptarlo a distintos instrumentos y a formas de tocar menos extremas o más matizadas.
Filtro activo y control de timbre para pasar de un octave-up clásico a texturas más sintéticas
La gran clave del KMA Machines Mandrake Octo Shrieker está en cómo permite esculpir el efecto. Su filtro activo de segundo orden previo a la ganancia prepara la señal antes de generar la octava, ayudando tanto al seguimiento como al control de armónicos superiores. Esto permite ir desde un sonido más abierto, chillón y desatado hasta una respuesta más contenida, redonda o incluso cercana a ciertas texturas sintéticas y lo-fi.
El control Timbre regula la cantidad de grano fuzz presente en la octava superior, por lo que el pedal puede desplazarse desde un realce crujiente y percusivo hasta una saturación mucho más gruesa y aplastante. Esa combinación entre filtro y timbre es la que convierte al Mandrake en una herramienta mucho más rica que un simple octave-up de corte vintage.
Controles Dry y Oct+ para mezclar el efecto con precisión y mantener el cuerpo del instrumento
Otro aspecto especialmente útil es la presencia de controles independientes para la señal seca y la octava superior. Gracias a ello, el Mandrake permite equilibrar con precisión cuánto efecto se quiere realmente en la mezcla, algo muy importante cuando se busca conservar ataque, cuerpo y definición del instrumento original mientras se añade un componente armónico más agresivo o llamativo.
Este planteamiento amplía mucho su rango de uso. Puede funcionar como un color sutil sobre líneas melódicas y arpegios, como un refuerzo extraño y mordiente sobre riffs o como una máquina de caos perfectamente dosificable cuando se combina con otros pedales de ganancia. También facilita su uso con diferentes instrumentos, desde guitarra hasta bajo o sintetizadores, sin que la respuesta se sienta siempre igual.
Un pedal ideal para fuzz, stoner, psicodelia, noise y guitarristas que quieren destacar
El Mandrake Octo Shrieker encaja especialmente bien en estilos donde la textura de la guitarra tiene un papel protagonista: stoner, doom, garage, psych, noise rock, post-punk o cualquier contexto donde un octave-up analógico pueda aportar más identidad y agresividad. También puede resultar muy inspirador en grabación, cuando se buscan capas distintas y líneas que sobresalgan con una voz menos convencional.
Con su formato compacto, true bypass con conmutación silenciosa por relé, jacks superiores y fabricación en Alemania, KMA Machines ofrece aquí un pedal muy bien resuelto para quien quiere una octava superior analógica con carácter, rapidez y margen de ajuste. En conjunto, el Mandrake combina mordida vintage, control moderno y una personalidad muy marcada, ideal para quienes quieren que su sonido no pase desapercibido.
Características KMA Machines Mandrake:
- Fuzz basado en transistor discreto con circuito mejorado para una octava superior con más cuerpo
- Sección de filtro de segundo orden de pre-gain activo, diseñada para la señal de cualquier instrumento
- Controles de filtro, timbre, dry y oct+
- True bypass
- Fabricado en Alemania
Información del producto
Información del producto
Envío y devoluciones
Envío y devoluciones
Description
KMA MACHINES MANDRAKE. Pedal octavador con octava alta que recuerda al sonido al carácter de pedales clásico siendo muy versátil. True bypass.
KMA Machines Mandrake Octo Shrieker: un octavador analógico con carácter agresivo y mucho más control
El KMA Machines Mandrake Octo Shrieker es un pedal octavador analógico centrado en la octava superior, pero planteado con una flexibilidad mucho mayor de la que suele ser habitual en este tipo de efectos. Parte de una base claramente inspirada en el carácter crudo, rabioso y expresivo de los clásicos octave-up, aunque lo lleva a un terreno más moderno, más controlable y más fácil de integrar en una pedalera actual.
En lugar de quedarse en un sonido extremo y poco manejable, el Mandrake busca ofrecer desde un refuerzo sutil del armónico superior hasta texturas mucho más densas, fuzzys y agresivas. Por eso resulta especialmente interesante para guitarristas que quieren explorar sonidos de octava con personalidad, pero sin renunciar a capacidad de ajuste y utilidad real en distintos contextos musicales.
Octava alta con seguimiento rápido y una respuesta pensada para tocar de verdad
Uno de los puntos más atractivos del Mandrake es su seguimiento rápido, algo clave en un pedal de octava superior. KMA Machines ha desarrollado aquí una respuesta que permite obtener ese brillo cortante y excitante de la octava arriba con mayor estabilidad, evitando en parte el comportamiento impredecible que suele acompañar a muchos diseños clásicos cuando cambian la dinámica, la pastilla o el registro.
Eso no significa que pierda carácter. Al contrario: sigue entregando una voz con mucha mordida, ideal para líneas solistas, riffs afilados, power chords sucios, pasajes psicodélicos o texturas casi sintéticas. La diferencia es que ahora ese comportamiento puede moldearse mejor para adaptarlo a distintos instrumentos y a formas de tocar menos extremas o más matizadas.
Filtro activo y control de timbre para pasar de un octave-up clásico a texturas más sintéticas
La gran clave del KMA Machines Mandrake Octo Shrieker está en cómo permite esculpir el efecto. Su filtro activo de segundo orden previo a la ganancia prepara la señal antes de generar la octava, ayudando tanto al seguimiento como al control de armónicos superiores. Esto permite ir desde un sonido más abierto, chillón y desatado hasta una respuesta más contenida, redonda o incluso cercana a ciertas texturas sintéticas y lo-fi.
El control Timbre regula la cantidad de grano fuzz presente en la octava superior, por lo que el pedal puede desplazarse desde un realce crujiente y percusivo hasta una saturación mucho más gruesa y aplastante. Esa combinación entre filtro y timbre es la que convierte al Mandrake en una herramienta mucho más rica que un simple octave-up de corte vintage.
Controles Dry y Oct+ para mezclar el efecto con precisión y mantener el cuerpo del instrumento
Otro aspecto especialmente útil es la presencia de controles independientes para la señal seca y la octava superior. Gracias a ello, el Mandrake permite equilibrar con precisión cuánto efecto se quiere realmente en la mezcla, algo muy importante cuando se busca conservar ataque, cuerpo y definición del instrumento original mientras se añade un componente armónico más agresivo o llamativo.
Este planteamiento amplía mucho su rango de uso. Puede funcionar como un color sutil sobre líneas melódicas y arpegios, como un refuerzo extraño y mordiente sobre riffs o como una máquina de caos perfectamente dosificable cuando se combina con otros pedales de ganancia. También facilita su uso con diferentes instrumentos, desde guitarra hasta bajo o sintetizadores, sin que la respuesta se sienta siempre igual.
Un pedal ideal para fuzz, stoner, psicodelia, noise y guitarristas que quieren destacar
El Mandrake Octo Shrieker encaja especialmente bien en estilos donde la textura de la guitarra tiene un papel protagonista: stoner, doom, garage, psych, noise rock, post-punk o cualquier contexto donde un octave-up analógico pueda aportar más identidad y agresividad. También puede resultar muy inspirador en grabación, cuando se buscan capas distintas y líneas que sobresalgan con una voz menos convencional.
Con su formato compacto, true bypass con conmutación silenciosa por relé, jacks superiores y fabricación en Alemania, KMA Machines ofrece aquí un pedal muy bien resuelto para quien quiere una octava superior analógica con carácter, rapidez y margen de ajuste. En conjunto, el Mandrake combina mordida vintage, control moderno y una personalidad muy marcada, ideal para quienes quieren que su sonido no pase desapercibido.
Características KMA Machines Mandrake:
- Fuzz basado en transistor discreto con circuito mejorado para una octava superior con más cuerpo
- Sección de filtro de segundo orden de pre-gain activo, diseñada para la señal de cualquier instrumento
- Controles de filtro, timbre, dry y oct+
- True bypass
- Fabricado en Alemania






















